Las técnicas de reducciones de estómago...

Existen varios tipos de operaciones al respecto. Creo que la mas antigua de las que actualmente se realizan es el By-pass Gástrico. Como podemos ver en estas imágenes extraídas de la web de Clíneca Obésitas (https://www.clinicasobesitas.com/tratamiento-obesidad/bypass-gastrico/), existen dos metodologías:

  • La tradicional, a la derecha;  se corta una importante fracción del estómago y el resto se une al intestino delgado, a una determinada distancia del mismo. Se queda conectado al aparato digestivo todo el conjunto, si bien funcionalmente solo tendremos un pequeño estomago muy reducido cuyos alimentos una vez procesados atacan ya al intestino en una parte ya de su recorrido, consiguiendo que, por un lado, la ingestión de alimentos sea menor y, por otro, la asimilación de los nutrientes en general también lo sea al tener menor recorrido en los intestinos. Este método en ocasiones produce algún tipo de merma vitamínica, por lo cual los pacientes suelen tener que tomar suplementos.
  • El bypass tipo Sadis, que conjuga dos metodologías: la manga gástrica y el propio bypass. El estómago se corta en su mayor parte, extrayendo el restante cortado, y luego se hace el bypass al intestino delgado. Con ello se mejora esta incidencia de las mermas en vitaminas.

Ambos sistemas están muy indicados para pacientes con Diabetes, ya que el menor recorrido del alimento por los intestinos favorece la regulación de esta enfermedad.

La otra técnica más utilizada actualmente es el Tubo o Manga Gástrica (Sleeve Gástrico).

Este tipo de operación, como indicábamos antes, se basa en cortar la parte "ancha" del estómago, donde se generan la mayor parte de las hormonas responsables por ejemplo de la sensación de hambre, y se cose el mismo extrayendo la parte diseccionada. Es la técnica más fisiológica y la que aporta mejor calidad de vida de las que se pueden aplicar. El aparato digestivo sigue funcionando de la misma manera que antes, salvo que la reducción del estómago a una décima parte del tamaño normal, crea saciedad constante y limita la ingesta masiva de alimentos con lo cual los resultados son evidentes.

En cualquier caso la vida del paciente cambia radicalmente. A los resultados físicos de adelgazamiento, las mejoras en salud como bajada de la presión arterial, mejora de los niveles de glucosa y otros que estén ocasionados por la obesidad que estaba sufriendo, se suman los de sus cambios en su forma de alimentación.
El tamaño del estómago residual es tan pequeño que las ingestas deben ser múltiples (6-8 veces al día incluso, durante el primer año), lentas (masticando mucho los alimentos) y normalmente separadas de la ingestión de líquidos ya que el espacio con el que contamos haría que se llenara rápidamente el estómago y no nos dejaría seguir comiendo.

Normalmente suelen indicar los expertos que al año el tamaño del estómago residual puede llegar a duplicarse y, si no se fuerza (es un músculo, y como todo músculo puede ser "entrenado" y crecer) con ese tamaño es con el que se suele quedar. Eso permite una mejor calidad de vida, y de la experiencia con las personas con las que he hablado puedo indicar que finalmente los resultados son que comemos algo menos del 25% de lo que comíamos antes, unas 5 veces al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) y otra cosa que os quiero comentar es que siempre algunas horas antes de acostarse para evitar reflujos. 

A esta parte del resultado es a la que más miedo le tengo... pero vienen en el lote. Así que la intentaremos llevar lo mejor posible.




Comentarios

Entradas populares de este blog

HOLA, SOY EDUARDO